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CBF 2017-2018

martes, 6 de junio de 2017

Padre Richards

Padre Pedro Richards (1911-2004).

¿Quién fue el Padre Pedro Richards, fundador del MFC?
Si bien es descendiente de europeos (Irlanda), su origen personal es argentino. Nació en la ciudad de Buenos Aires el 31 de Diciembre de 1911, hijo de Juan Richards y Julia Kehoe, prototipo de familia cristiana. Ahí es donde el padre Pedro y su hermano Federico (también sacerdote pasionista) percibirán el llamado a la vocación y sentirán todo el calor de hogar para ofrecerse a Dios, en seguridad y libertad.

El año 1933 entra en la Congregación de los Padres Pasionistas. Cursa sus estudios en Buenos Aires y Córdoba. La Filosofía la estudia en el seminario de Edimburgo. 
El 25 de Agosto de 1940 es ordenado sacerdote. Durante diez años actúa celosamente como misionero en ciudades y pueblos, en estancias y campos. Cruza el Río de la Plata y su actividad llega desde el interior de Uruguay y Argentina hasta las ciudades de Buenos Aires y Montevideo.

En 1948 inicia su actividad familiar, que no abandonará ya en toda su vida. Únicamente por un sentido providencial de Dios se explica esta dedicación al apostolado del hogar, que luego ira acrecentándose con el transcurso de los años. 
Entre 1950 y 1952 experimenta los primeros resultados de una nueva metodología: las reuniones de equipos para matrimonios y las revisiones anuales en torno a un retiro de tres días. Dos signos históricos que el Movimiento Familiar Cristiano no podrá olvidar después.
Por más de 30 años misionó los campos del Uruguay con jóvenes universitarios. Unió el mensaje evangelizador con la atención médica y odontológica. Por supuesto, llegar a la familia estaba entre las prioridades. El machismo, el laicismo oriental, la bajísima natalidad y la pobreza, herían su corazón de pastor.
En el año 1952 viaja a Roma, habiendo sido elegido capitular de su Congregación, y aprovecha para establecer contactos con otros Movimientos Familiares de Europa y Estados Unidos.
El Consejo Nacional de Bienestar de Estados Unidos le confiere una condecoración por su labor familiar en América al año siguiente, 1953. Su nombre ya tiene fama mundial.
El año 1955, invitado por el Cardenal Luque, Arzobispo de Bogotá (Colombia), da unas conferencias a laicos y charlas al clero en las que expone su preocupación por la familia en América.

Este mismo año se obtiene del padre general de su Congregación, Pedro Malcolm Lavalle, C.P., queda liberado de su responsabilidad como "misionero" y dedicado a tiempo completo al MFC de América Latina durante unos años.
Poco después, con motivo del primer Encuentro Latinoamericano y al crearse el Secretariado General es nombrado asesor para toda América. A la vez, que asiste al Congreso de los laicos en Roma(1957), efectúa un largo viaje por casi todos los países de América Latina, quedando fundado el Movimiento en Ecuador, Bolivia, México y Cuba.


Durante el año 1967 asiste al Congreso de los Laicos y a la reunión convocada por la Comisión Familiar de la Organización Internacional Católica (OIC) en Roma, a la IV Reunión de la Confederación Internacional de Movimientos Familiares Cristianos, en Madrid, y al AGLA (Asamblea General Latinoamericana) de Buenos Aires, además de sus habituales preocupaciones.


El Papa Juan Pablo II, al crear el Consejo Pontificio de la Familia, lo nombró Consultor. Fue Director de DIGESTO FAMILIAR que se distribuye desde la capital del Uruguay.
Fue uno de los 10 expertos nombrados por el Papa Woytyla para el Sínodo de la Familia de 1980. Sus conferencias en los Estados Unidos, México, Colombia y demás piases de las Américas hispano parlantes le ha permitido cooperar en la renovación familiar auspiciada por la "Familiaris consortio".

A fin de implementar la "Humanae vitae ha fundado CENAPLANF (Centro Nacional de Planificación Natural de la Familia).
Toda esta actividad, un espíritu incansable y miles de matrimonios afiliados al MFC, en toda América Latina es la cosecha de aquella simiente preparada entre 1948 y 1967. 

Sonó a novedad (o desubicación) hablar de “espiritualidad matrimonial” , ya que “espiritualidad” era considerada exclusiva de sacerdotes y religiosas. El fuego por la familia se extendió rápidamente. No faltaron matrimonios que descubrieron que “ese” podría ser su apostolado. Sembradores de esperanza, renovaban el amor de los esposos y despertaban a una nueva empresa misionera: ayudar a descubrir la “iglesia doméstica” en el hogar, a lo largo de toda América Latina. 

En el año 2003 su salud comienza a quebrantarse seriamente a raíz de unos tumores de fa­ringe. Es sometido a diversos tratamientos y sucesivas in­ternaciones. Tras una última visita a la dió­cesis de Mendoza, quedó postrado en silla de ruedas y debió permanecer en la Casa de la Santa Cruz. El 8 de oc­tubre de 2004 es visitado por los presi­dentes nacionales del MFC, Jorge y Lucy Calvo, a quienes da tres men­sajes: "Que to­das la familias del MFC recen el rosario diaria­men­te; que los obstá­cu­los que encuentren sean piedras que como escalones les per­mi­tan ascender hacia Dios; no dejen que se apague la antor­cha del MFC”. Profundamente mariano, regala su rosario a Lucy Calvo. El 12 de octubre fue nue­va­mente in­ter­nado a raíz de un derrame ce­rebral. Aun así, ofrece su dolor por la labor del Movi­miento y la santificación de sus integrantes.

Fallecido el 30 de octubre del 2004, a los 92 años, el Padre Pedro Richards nos deja un testimonio. Hombre de Iglesia, fiel al magisterio de los Papas, gozó al mismo tiempo de gran libertad. Llevado por su intuición pastoral, recorrió el mundo, acompañado de matrimonios, ofreciendo un testimonio vivo de esta nueva espiritualidad.

Tres componentes caracterizaron su fecunda vida sacerdotal y misionera:
  • Testimonio de espiritualidad, 
  • Vida comunitaria y 
  •  Acción entre las familias.

Los Servicios Apostólicos del Padre Pedro Richards.
  • Consultor de la Provincia: 1948-1951. 
  • Fundador del Movimiento Familiar Cristiano: 1948.
  • Asesor Latinoamericano del MFC: 1950.
  • Integrante de la Comisión preparatoria del Concilio (Laicos): 1960.
  • Director del IFFS (Insituto de Formación Familiar): 1967.
  • Director del CENAPLANF: 1979.
  • Experto en el Sínodo de Obispos: 1980.
  • Consultor del Consejo Pontificio de la Familia: 1981.

Pensamientos del Padre Pedro Richards.

El Cristo Nupcial, si es vivido debidamente, es fuente de gozo; provee a los esposos satisfacciones de diversas maneras. Ante todo la tranquilidad de saber que es Iglesia Doméstica, va por rumbos indicados por los pies ensangrentados de Jesús, es por el camino estrecho que van esos cónyuges procurando que su amor refleje el de Cristo-Esposo, que manifiesta a su Esposa, la Iglesia.

Las Sagradas Escrituras nos recuerdan que si el Cristo Nupcial no construye, es en vano que trabajen los emefecistas, constructores del Reino, en un Mundo Matrimonial Mejor.

María de Nazaret dejó el Gran Mundo para su Hijo. Y sigue reinando desde el interior de las Familias por el amor, la educación y su influencia amorosa: “Lo que Jesús diga que hagáis (también boca del Magisterio) ¡hacedlo!”.

Hogares amorosos, fecundos, abiertos a la Comunidad contribuirán a esa Nueva Evangelización auspiciada por Juan Pablo II. ¡Y el M.F.C. tiene magna tarea!

El hogar, como edificio, es el lugar más apropiado para difundir la amistad, hacer conocer las directivas pontificias, hacer reuniones evangélicas, ser Consultorio Familiar.

3 mensajes nos da el Padre Pedro Richards
  • “Que todas las familias del MFC recen el rosario diariamente”.
  • “Que los obstáculos que encuentren sean piedras que como escalones les permitan ascender hacia Dios”.
  • “No dejen que se apague la antorcha del MFC”.

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